Una vez más queda demostrado la persecución a la lucha social,  a líderes  y al pensamiento diferente en Colombia. Familiares y amigos exigieron justicia y libertad. 

Luego de  esperar varias audiencias, por fin se realizó el sentido de fallo contra William Cruz Javela, Édison Fabián González Sierra, Róger Murcia Escobar y Óscar Eduardo Gasca Garzón; estudiantes, líderes y defensores de derechos humanos, capturados en el marco del Paro Nacional Agrario de 2013, fueron condenados.

Aunque la  defensa afirma  que no hubo delito, ya que las sustancias y elementos incautados y que presuntamente portaban,  no representan explosivos. Además se argumenta que  no contó con el debido  proceso de custodia y hay una falta de pruebas, fueron juzgados por porte, tráfico, uso y fabricación de armas y municiones de uso privativo de las Fuerzas Militares. 

Alguno de los jóvenes son integrantes de la organización estudiantil, FEU, Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila ATCH y el Movimiento Social Marcha Patriótica. Por eso se ha calificado el caso como una persecución y estigmatización a la protesta social y las luchas sociales. Desde la FEU se manifiesta que este caso se dilató por años y estuvo cargado  de irregularidades procesales, por eso pidieron garantías para los procesos sociales, exigiendo la libertad de los jóvenes.  “Desde hace 3 años estos jóvenes han expresado un claro mensaje de resistencia y dignidad, no podemos hablar de paz si se criminaliza la protesta social y la defensa de los derechos Humanos. Seguiremos soñando un país en paz con justicia social y luchando por la libertad de nuestros compañeros”.

“Seguiremos luchando hasta tenernos en libertad, porque soñar no es un delito”, puntualizan en un comunicado en que exigieron no más  cárcel para los luchadores sociales. La condena será apelada por la defensa y se esperará  la decisión de segunda instancia que absuelva a  los jóvenes de  ese  proceso sesgado. 

 

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