Dado el ambiente de protesta y movilización social contra las políticas del actual Gobierno, sumado al diálogo en la Habana y la ofensiva militar que se viene adelantando contra las Farc. El gobierno de Santos hace un remesón a su cúpula militar.

El fenómeno de la movilización social en mayo ha estado agitado; los campesinos se han manifestado en Bogotá exigiendo tierras, en Caquetá por la crisis educativa en el campo y en Boyacá por crisis agraria de los cultivadores de papa. El Sector de la educación a nivel nacional ha manifestado las intenciones de entrar en jornada nacional de paro.

En las diferentes ciudades del país los trabajadores y estudiantes se movilizaron para exigir trabajo digno, en el marco del 1 de Mayo día Internacional del Trabajo. Es evidente que las luchas ganadas como los “tres ochos”, ocho horas de trabajo, ocho de estudio y ochos de descanso se han visto reducidas y vulneradas. Es que de 20 millones de trabajadores, hay 9 millones que están por contrato, 3 millones por medios de intermediarios y los otros al servicio de la guerra. Entre los contratos figura el de prestación de servicio con duración determinada y contratos temporales por tres meses que violan garantías laborales.