No para la persecución y criminalización de líderes sociales en Colombia, quienes sufren  hostigamiento y judicialización. El Estado Colombiano y el capital transnacional criminalizan a los líderes que trabajan por la justicia ambiental.

El reconocido profesor y  líder ambientalista, Miller Dussán enfrenta una persecución judicial por cumplir con la defensa del territorio, un caso más que demuestra la criminalización contra los líderes sociales en el país. 

Como estrategia de debilitamiento a las organizaciones sociales que se movilizan y resisten, se emprenden acciones judiciales por diversos delitos como obstrucción de vías,  perturbación del orden público,  violencia contra servidor público y daño en bien ajeno. (Lea:  No para criminalización de defensores de DDHH en Colombia). 

Es el caso que enfrenta el profesor y líder de Asoquimbo, Miller Dussán que desde su rol como investigador en la  organización ha luchado por la defensa de los derechos de las víctimas y el por el territorio contra la multinacional Emgesa que construyó  la represa El Quimbo. Esa multinacional lo demandó por perturbación del orden público al realizar una protesta contra el proyecto energético.

La Fiscalía en estos casos opera para ser servil a la demanda de la multinacional Emgesa. Con este tipo de demandas se ha venido obstaculizando el derecho a la protestas social y  judicializado líderes, “quien por medios ilícitos incite, dirija, constriña o proporcione los medios para obstaculizar de manera temporal o permanente, selectiva o general, las vías o la infraestructura de transporte “.

Para Dussán la medida busca criminalizar el derecho a la protesta social, por eso solicitó la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que cese el  hostigamiento y  la judicialización por defender pública y legítimamente los derechos de los afectados por la represa y  por la defensa de la vida y el territorio.

Diferentes organizaciones sociales y académicas  ha rechazado la medida y se han solidarizado con el maestro Dussán. Es así como La Facultad de  Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Surcolombiana expresó públicamente su solidaridad ante la persecución judicial que ha promovido en su contra la multinacional Emgesa, responsable en gran medida del desastre ecológico y social que ha generado el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo. Esto como una  manera de hostigar e intimidar a los líderes de este importante movimiento social. De la misma forma los docentes del Departamento de Psicopedagogía y el Consejo de la Facultad de Educación de la Universidad Surcolombiana, manifestaron su  rechazo a la injusta e irregular denuncia penal a la que está siendo sometido el profesor e investigador de esta alma mater. 

Para la Asociación de Profesores Universitarios Aspu-Huila es parte de la misión de la Universidad Surcolombiana contribuir a “la construcción de una nación democrática, deliberativa, participativa y en paz, sustentada en el desarrollo humano, social, sostenible y sustentable en la región Surcolombiana; …la preservación y defensa del medio ambiente y el Pensamiento Complejo, con proyección nacional e internacional”. Por estos motivos consideran  más que justa la labor académica y social desarrollada por  el profesor Dussán, que ha trascendido las aulas universitarias para ponerse al servicio del interés general, la defensa del patrimonio nacional, nuestros territorios, comunidades y recursos que están siendo arrasados por los insaciables apetitos del lucro y el mercado.

Por su parte diversas organizaciones sociales en defensa del territorio como Asonaret y movimientos en defensa del territorio, en comunicado exigieron a las autoridades competentes cese la persecución y judicialización que se está llevando a cabo en contra de los líderes y las lideresas sociales que defiendo el territorio, el agua y la vida.

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